El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, condenó y tildó de "vandálicas" las protestas y bloqueos contra el sistema integrado de transporte Transmilenio, que este viernes dejaron en Bogotá cinco estaciones destruidas, diez heridos y caos en el tráfico de la ciudad.
Santos rechazó "en forma enfática" los hechos registrados durante la jornada del viernes en la capital desde la ciudad amazónica de Leticia, donde celebra los "Acuerdos por la prosperidad" que acostumbra liderar los sábados desde diferentes puntos del país.
Además, Santos ofreció "el respaldo" y "la concurrencia" del Gobierno nacional al alcalde bogotano, Gustavo Petro, quien atribuyó la responsabilidad intelectual de los ataques a miembros de la anterior administración de la Alcaldía de Bogotá.
Petro también señaló que detrás de los sabotajes se ocultan intereses políticos del Partido Comunista y el Moir (Movimiento Obrero Independiente Revolucionario).
"Esas son protestas vandálicas organizadas con fines diferentes a los que están diciendo que quieren conseguir. Y eso lo estamos viendo con mucha frecuencia", denunció Santos, apoyando así la tesis de Petro.
El mandatario colombiano advirtió: "No vamos a permitir hechos vandálicos", y apeló al "principio de autoridad" para "corregir y entrar a operar" con la Fuerza Pública siempre que se presenten situaciones como la de la víspera.
Según la Alcaldía, fueron detenidas 70 personas relacionadas con los ataques.