En cifras
- 8 millones de habitantes tiene la ciudad de Bogotá.
- 2012 fue el año en el que se registró una crisis sanitaria por una mala gestión en el proceso de recolección de la basura.
El presidente Juan Manuel Santos declaró que no tomará partido por el destituido alcalde de Bogotá Gustavo Petro, que informalmente ha pedido que el mandatario deje sin efecto la sanción que le impuso la Procuraduría General, un fallo que ha generado una tormenta política por tratarse del gobernante de elección popular más importante, después del jefe de Estado.
El Ministerio de Justicia dijo que al mandatario solo le queda respetar y acatar la decisión del procurador general, Alejandro Ordóñez.
“No voy a tomar partido ni a favor ni en contra del alcalde ni del procurador; tomaré partido por la institucionalidad”, dijo Santos en una entrevista con la radio La W al ser consultado sobre la reiterada demanda de Petro en torno a que por normas constitucionales solo un jefe de Estado puede destituir al alcalde de Bogotá.
“Yo no tomo partido... (pero) si la Corte Interamericana (de Derechos Humanos) le dicta medidas cautelares (al alcalde) estoy obligado a cumplirlas”, añadió el mandatario.
El presidente Santos y el alcalde se reunieron en la casa de gobierno y a la salida, Petro indicó a reporteros que el mandatario le ratificó que acataría cualquiera fuera la decisión de una instancia internacional sobre su caso.
Petro, un exsenador y exguerrillero de 53 años, fue sancionado el 9 de diciembre por la Procuraduría General que lo destituyó del cargo y le prohibió hacer política por 15 años por cambiar por decreto el sistema de recolección de basura de la ciudad en diciembre del año pasado, lo que generó por tres días un desorden y reguero de bolsas de desperdicios.
El fallo es apelable ante la misma Procuraduría y hasta que sea ratificado, Petro sigue al frente de Bogotá.