Saqueos y disturbios se desataron ayer en varios puntos de Caracas y ciudades dormitorio de Guarenas y central Maracay, segundo enclave militar del país, según diversos reportes recibidos. Los disturbios se agudizaron en el centro de Caracas y en el populoso y empobrecido oeste, donde hubo dos heridos de bala, dijeron fuentes humanitarias.
Centenares de personas se aglomeraron pacíficamente en los alrededores del Fuerte Tiuna, la mayor plaza militar de Caracas (suroeste), donde hasta la medianoche del viernes a ayer se mantuvo confinado al derrocado presidente Hugo Chávez, antes de que fuera trasladado a una base naval en la costa central de difícil acceso, por estar rodeada de un bosque tropical.
Cerca del Fuerte Tiuna, en los populosos sectores El Valle y Coche, la tensión aumentó con gente saliendo a las calles rumbo al Fuerte Tiuna, causando problemas con el tráfico en la autopista que une a la capital con el occidente del país.
En la populosa Caricuao, en el suroeste, los comerciantes cerraron sus negocios en previsión de disturbios. En Guarenas, 20 kms al este, hubo saqueos y los comerciantes optaron sacar sus productos y entregarlos a las turbas para evitar que destruyan sus negocios, dijo a la AFP un policía del lugar.
El derrocamiento de Chávez es objeto e fuertes críticas por parte de la comunidad internacional, en tanto que en el Consejo permanente de la OEA, existe consenso para aplicar a Venezuela la Carta Democrática, que prevé la suspensión de los países miembro que violen los principios democráticos.
La Carta Democrática de la OEA fue aprobada en Lima el 11 de setiembre pasado y prevé una serie de mecanismos y procedimientos para sancionar a un país en el que se produzca un golpe de Estado, que en último caso pueden culminar con el aislamiento de dicha nación del sistema interamericano.
Mientras dos gobernadores renunciaron a sus cargos para evitar un baño de sangre, tras la salida del poder de Chávez, otros se rehusan a dejar sus puestos y denuncian que el nuevo gobierno está violando las libertades democráticas.
De los 23 estados venezolanos, 19 están en manos de dirigentes elegidos por grupos de Chávez. De esos gobernadores partidarios del depuesto presidente, dos renunciaron, el del estado Mérida y el de Táchira, ambos en la zona andina del país.
Los dos gobernadores serían los primeros mandatarios regionales en renunciar. Desde el jueves cientos de otros funcionarios, que van desde ministros hasta funcionarios altos y medios de empresas públicas, han salido de sus cargos.
Elena Frías de Chávez, madre del ex presidente, pidió en un mensaje por la televisión cubana, que no permitan que "estos asesinos maten a mi hijo". La madre de Chávez agregó que no dejan que ni ella ni los hijos del ex presidente lo llamen por teléfono.
"Esto es peor que una dictadura lo que tiene la gente ésa y están maltratando a la gente que ha salido a pedir ver al presidente", manifestó. En tanto, su esposa Marisabel Rodríguez afirmó que Chávez nunca renunció y sólo está dispuesto a hacerlo ante la Asamblea legislativa.
Chávez "me dijo que no firmó la carta de renuncia, que estaba dispuesto a renunciar pero ante la Asamblea, como lo indica la Constitución", aseguró la mujer en declaraciones a la televisión estadounidense CNN en español. Mientras, las televisoras privadas, opositoras al derrocado gobierno de Chávez, no transmitieron ninguna información sobre la explosiva situación de ayer.
Los medios televisivos se revelaron contra la disposición del gobierno de Chávez de acatar una cadena nacional del mandatario por radio y televisión, mientras se producían violentos incidentes y disparos, que dejaron 15 muertos y más de 300 heridos. Las organizaciones defensoras de los derechos humanos cuestionaron ayer la ruptura del Estado de Derecho en Venezuela.