El conservador Nicolas Sarkozy sucedió a Jacques Chirac en el Elíseo, con una promesa proclamada de unión y apertura, de "romper" con el pasado, cumplir "la palabra dada" y obtener "resultados".
Diez días después de ganar las elecciones, Sarkozy, de 52 años, asumió el cargo en una solemne ceremonia de traspaso de poderes con su ex mentor Chirac, que duró en torno a una hora.
Es el vigésimo tercer presidente de Francia y sexto de la V República se unió a los aplausos del personal del Elíseo para despedir a Chirac, que pasó página a sus 12 años en la Presidencia y más de cuatro décadas en la política.
Antes, Chirac, de 74 años, había dado la bienvenida al pie de la escalinata del Palacio a su sucesor, que recorrió la larga alfombra roja del patio de honor ante la Guardia Republicana.
Los dos se reunieron posteriormente para que, como es tradicional, el presidente saliente entregue al entrante los códigos de activación del arsenal nuclear de Francia.