El juez de instrucción, Jean-Michel Gentil, investiga si Sarkozy pudo aprovecharse de los problemas mentales de la mujer más rica de Francia, de 90 años hoy, quien sufre una "demencia mixta" y mal de alzhéimer en un "estado moderadamente severo" desde 2006.
Sarkozy dice que la justicia le ha dado un trato "escandaloso"
Al término de la sesión, Sarkozy pasó a estar imputado, y de confirmarse los hechos, podría ser condenado a tres años de cárcel, 375.000 euros de multa y cinco años inhabilitación.
El expresidente de Francia Nicolas Sarkozy, imputado por abuso de debilidad de la multimillonaria anciana Liliane Bettencourt para financiar su campaña electoral en 2007, considera que el trato que ha recibido por parte de la justicia es "escandaloso".
"Nunca ha pedido que se le trate mejor que a nadie, pero tampoco que se le trate peor", declaró hoy en los micrófonos de "RTL" su abogado, Thierry Herzog.
Sarkozy, que hasta ahora mantenía el estatus de "testigo asistido", compareció ayer ante el Palacio de Justicia de Burdeos durante cerca de nueve horas en las que mantuvo un careo con cuatro empleados de la multimillonaria heredera del imperio de cosméticos LOréal.
Al término de la sesión, Sarkozy pasó a estar imputado, y de confirmarse los hechos, podría ser condenado a tres años de cárcel, 375.000 euros de multa y cinco años inhabilitación.
El presidente del partido de Sarkozy Unión por un Movimiento Popular (UMP), Jean-Franois Copé, declaró hoy en la cadena "France 2" que habló ayer por teléfono con el expresidente y que éste dice sentir "incomprensión".
"Como ustedes pueden imaginar, él mismo tiene un sentimiento de incomprensión", señaló Copé.
El juez de instrucción, Jean-Michel Gentil, investiga si Sarkozy pudo aprovecharse de los problemas mentales de la mujer más rica de Francia, de 90 años hoy, quien sufre una "demencia mixta" y mal de alzhéimer en un "estado moderadamente severo" desde 2006.
El juez de instrucción, Jean-Michel Gentil, investiga si Sarkozy pudo aprovecharse de los problemas mentales de la mujer más rica de Francia, de 90 años hoy, quien sufre una "demencia mixta" y mal de alzhéimer en un "estado moderadamente severo" desde 2006.