Roseana Sarney, hasta hace un mes revelación de la pre-campaña electoral en Brasil, dejó ayer el cargo de gobernadora del estado de Maranhao -requisito para postularse a las presidenciales de octubre- a la espera de que su Partido de Frente Liberal (PFL, conservador) la confirme. Roseana Sarney, hija del ex presidente José Sarney, presentó oficialmente su renuncia ante la Asamblea Legislativa (parlamento regional).
La gobernadora señaló que disputará la presidencia "si el partido así lo quiere" y prácticamente descartó la posibilidad de que en caso contrario dispute un puesto en el Senado. Ella perdió posición en los sondeos luego que en marzo pasado la policía allanó una empresa suya en la que se incautó de 600,000 dólares, cuyo origen no ha sido aclarado.