La Amazonía brasileña perdió en junio pasado 578 kilómetros cuadrados de cobertura selvática, área un 33,6% inferior a la devastada el mismo mes del año pasado informó el Gobierno.
El área devastada fue medida por el estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) mediante el Sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real, un método de vigilancia por satélite que permite tener datos actualizados sobre la deforestación, pero cuyos resultados son limitados debido a que dependen de la nubosidad en la región.
El área del mayor pulmón vegetal del mundo destruida puede ser incluso mayor que la medida debido a que el 43% de la región analizada estaba cubiertas por nubes en junio pasado.
El INPE aclaró incluso que la deforestación en junio no puede ser comparada con la registrada en mayo, cuando el 62% estaba cubierta por nubes.