El primer ministro interino de Irak, Iyad Alaui, dijo ayer que se acaba el tiempo para una solución pacífica en la ciudad occidental de Faluya, donde los marines estadounidenses se preparan para el asalto final.
Alaui, quien anunció también el arresto en las últimas semanas de 167 extremistas islámicos, la mayoría árabes no iraquíes, dijo que su gobierno está ofreciendo todavía una "rama de olivo" a la ciudad, pero aseguró: "Nuestra paciencia está a punto de terminar".
Según el gobierno provisional, la mayoría de los extremistas del jordano Abu Musab Al Zarqawi están en la ciudad rebelde de Faluya, al oeste de Bagdad, donde Estados Unidos se está preparando para una gran ofensiva.
Por otro lado, una explosión causada anoche por el impacto de un misil en un hotel de la ciudad iraquí de Tikrit mató al menos a 15 personas y causó heridas a un número indeterminado, según dijeron fuentes policiales iraquíes.
El incidente se produjo en el Hotel Sunubar y que tanto los muertos como los heridos eran todos iraquíes.