Una investigación sobre un precedente calentamiento global en la historia de la Tierra, llegó a la conclusión de que se multiplicó el consumo de alimentos por parte de los insectos.
Esto indica que el cambio climático actual acelerará el daño de las cosechas y la deforestación.
Investigadores, que estudiaron el impacto del anterior calentamiento en la flora prehistórica, hallaron que provocó un gran daño en la vegetación debido a un incremento de la alimentación de insectos.
Las plantas prehistóricas parecen haber sido víctimas de un intenso ataque de una población de insectos extrañamente abundante y voraz.
Los científicos creen que el incremento de las temperaturas causó una migración de insectos desde los trópicos a nuevos hábitats en el mundo.