El asesinato de un alto funcionario de la fiscalía mexicana a manos de presuntos sicarios en la capital del país, agravó la escalada de violencia desatada por el crimen organizado, que ha dejado un millar de muertos en lo que va de año.
El asesinato, que tuvo lugar en el popular barrio de Coyoacán, es el primero de estas características que se registra en el Distrito Federal desde que el presidente mexicano, Felipe Calderón, decidió hacer frente al narcotráfico con miles de efectivos militares y policiales desplegados en varios estados desde diciembre pasado.
La víctima, José Nemesio Lugo Félix, que trabajaba para la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía), fue atacado por dos personas cuando conducía su automóvil y recibió tres disparos en la cara, según fuentes periodísticas.
El barrio de Coyoacán, es conocido por sus casa coloniales y por ser el lugar en el que vivió la famosa pintora mexicana Frida Kahlo.
Lugo, considerado un funcionario "medio-superior" era coordinador general de Información contra la Delincuencia del Centro de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia.