Un hombre de 29 años admitió ayer haber provocado algunos de los incendios forestales que han asolado la Riviera francesa y causaron la muerte de cuatro turistas, diciendo que lo hizo por haber sido rechazado como bombero auxiliar.
Stephane Jousse, que ha sido puesto bajo investigación y puede ser condenado a 10 años de cárcel si es formalmente acusado, dijo que había actuado "por despecho" cuando provocó siete incendios este mes, informó el fiscal público Michel Raffin. Treinta incendios se registraron el lunes, envolviendo de grandes humaredas los paisajes provenzales y obligando a miles de residentes locales y turistas a huir de sus casas y de los campings.
Luego de 48 horas, cientos de bomberos todavía estaban combatiendo los incendios en La Motte, tierra adentro de St. Tropez, en la Costa Azul. La mayoría de los incendios en la zona bajaron en intensidad pero nuevos brotes comenzaron en Aix-en-Provence ayer, provocando nuevas humaredas.
La ola de calor del verano boreal europeo que azota la región han facilitado el estallido también incendios en otros países, alentados en muchos casos por fuertes vientos. En el centro de Portugal, más de 500 bomberos y 300 soldados luchaban ayer por apagar los incendios, al igual que los bomberos luchaban contra los incendios en Croacia en la costa turística del Adriático.