Los miembros de la Cámara baja holandesa elegidos en los comicios generales del 15 de mayo tomaron posesión de su cargo ayer, mientras siguen las conversaciones para la formación de un nuevo Gobierno. La Cámara está marcada por la llegada de dos nuevas fuerzas políticas, el partido del asesinado Pim Fortuyn, LPF, el segundo grupo más votado con 26 de los 150 escaños, y Holanda Habitable (2 asientos), del que Fortuyn fue expulsado en febrero.
Durante el acto de juramento de los diputados, el todavía primer ministro Wim Kok recordó a Fortuyn al señalar que "el hombre que consiguió más de un 1.3 millones de votos no está hoy aquí. Pero sí está su espíritu".