Un agricultor colombiano de 40 años se castró con una cuchilla de afeitar "para no serle infiel" a su mujer y no defraudar a su religión.
Luis Alfonso Sánchez reveló que encontró en la Biblia, en el capítulo 18 del evangelio de San Mateo, que "si tu mano o tu pie te hace pecar, córtatelo y arrójalo porque más te vale entrar en la vida manco o cojo que ser arrojado al fuego eterno con tus dos manos y tus dos pies".
El labriego precisó: "Cogí una cuchilla de afeitar con la que me corté y me saqué los testículos y me cosí con las agujas e hilo que uso con las vacas y los cerdos". Pero al acoger literalmente el versículo y cortar de raíz con la tentación, no solamente se generó una herida y un vacío, sino también una grave infección.