Un ex jefe de los escuadrones de la muerte en Haití, quien ayudó a liderar la rebelión armada que terminó con la salida del poder del presidente Jean Bertrand Aristide, se entregó ayer a la Policía para enfrentar cargos de asesinato de la década de 1990.
El líder rebelde Louis Jodel Chamblain dijo entre lágrimas que era inocente y decidió entregarse para mostrar que trabaja en pos de la justicia en Haití.
"Desde que sé que mi conciencia está en paz y que mis manos están limpias, he decidido entregarme para servir a la democracia y a la justicia por la que he estado luchando", dijo Chamblain, entre lágrimas.
Rodeado de guardias de seguridad, policías, ex soldados y otros líderes rebeldes y su abogado, Chamblain caminó desde el hotel donde se realizó la conferencia de prensa a la estación de Policía cercana en Petionville de Puerto Príncipe y se entregó.
Chamblain es un ex oficial del Ejército acusado de liderar los escuadrones de la muerte durante los últimos años de la dictadura de Jean Claude Duvalier.