Un hombre se autoenvió por correo en una caja para asaltar una casa pero casi muere, pues acosado por la asfixia salió del escondite ante la mirada atónita de artificieros que pensaban que el paquete era una bomba, se informó ayer.
El suceso se registró en un conjunto residencial de Medellín, noroeste de Colombia, donde el ladrón quiso sorprender a las víctimas de su asalto, relató ayer Radio Cadena Nacional (RCN).
El "hombre encomienda", como lo llama hoy la Policía y la prensa local y cuyo nombre no han revelado las autoridades, "se encerró en una caja reforzada con tablones de madera y se hizo llevar a un conjunto residencial donde pensaba cometer sus fechorías", indicó RCN.
Los guardias del conjunto residencial sospecharon de la caja enviada a la empleada doméstica de una familia del barrio, y con temor alertaron a la policía.
Varios artificieros llegaron al lugar "para desactivar" lo que parecía un artefacto explosivo, pero se llevaron una gran sorpresa cuando el paquete comenzó a moverse y de un lado surgió una mano y luego un brazo, dijeron los testigos.
Según el canal ABC, que el martes por la noche citaba fuentes francesas y estadounidenses, ese pasajero no sólo era sospechoso de estar relacionado con Al Qaeda sino que podría tener una minibomba.
El canal estadounidense añadió que el hombre tenía un pasaporte francés y que había estado en campos de entrenamiento terroristas en Afganistán.