Hasta 15 militares pudieron haber muerto al estrellarse ayer en Iraq un avión de transporte Hércules de la Royal Air Force (RAF), indicaron fuentes militares británicas.
El número de víctimas es de "alrededor de 10" y es "altamente improbable" que supere los 15, según fuentes citadas por la agencia de noticias británica Press Association.
El C-130 Hércules que se estrelló por una razón desconocida había partido de Bagdad y se dirigía a la ciudad de Balad (a 68 km al noroeste), cuya base aérea está protegida por una zona de seguridad de 20 kilómetros cuadrados.
La tripulación tipo de un C-130 Hércules comprende de tres a seis personas, y puede transportar hasta 128 soldados de infantería o 68 paracaidistas.
"Es demasiado pronto para especular sobre las causas" del incidente, declaró un portavoz de la base de la RAF en Lyneham (sudeste de Inglaterra), la base de los Hércules británicos.
En general el Hércules se utiliza para conducir tropas o material de la zona del país bajo control británico, situada alrededor de Basora, en el sur, hacia Bagdad, donde están desplegadas varias decenas de soldados británicos. Allí custodian en especial la embajada del Reino Unido, situada en la "zona verde", el sector más protegido de la capital.
"El país y el mundo no los olvidará jamás", declaró el primer ministro británico, Tony Blair, en referencia a las víctimas del avión siniestrado, evocando el "trabajo formidable" de las tropas británicas en Iraq y su "sacrificio".