Recientes estudios en la franja de Gaza indican un crecimiento en un 50 por ciento en las deformaciones innatas en recién nacidos desde la última guerra con Israel entre diciembre y enero, informaron ayer fuentes del Ministerio de Salud en la franja.
La entidad ha realizado una investigación en el hospital Shifa, el principal en Gaza, en bebés nacidos en los últimos tres meses y ha comparado los resultados con los del mismo período el año anterior.
Hasan Khalaf, viceministro de Salud, dijo que su Ministerio no descarta que estas deformaciones estén relacionadas con las armas empleadas por Israel en la guerra que libró con HAMAS, y en la que murieron 1.400 palestinos.
Los palestinos y varias organizaciones de derechos humanos denunciaron en su momento que el Ejército israelí usó fósforo blanco en zonas pobladas, lo que está prohibido por las convenciones internacionales.
Israel sostiene que el uso de ese material, perjudicial para la salud, se hizo en zonas despobladas y de acuerdo con el derecho internacional.