El Ramadán, mes de ayuno diurno musulmán, de reencuentro familiar y recogimiento, aunque también festivo y no exento de excesos culinarios, inició en la mayoría de los países árabes de Oriente Medio.
El comienzo del mes sagrado musulmán se anunció después de que los sabios de la religión islámica pudieran ver la primera franja de la luna creciente.