El juicio a la activista china Wang Lihong, famosa por su defensa de las víctimas de la matanza de Tiananmen y de los peticionarios, comenzó en Pekín con gran presencia de medios y muy vigilado por las fuerzas de seguridad. La activista, de 56 años, está acusada de "crear disturbios" al participar el pasado año en una manifestación en la ciudad de Fuzhou.