Un buque tanque con 77,000 toneladas (20.5 millones de galones) de combustible diesel se partió en dos y se hundió frente a la costa noroeste de España, amenazando con causar una catástrofe ecológica, dijeron ayer los equipos de salvataje.
El petrolero Prestige, de bandera bahameña y un solo casco, sufrió una fuga el miércoles pasado durante una tormenta y comenzó a partirse hacia las 8 de la mañana (0700 GMT).
Cuatro horas después se partió por completo a unos 244 kilómetros de la costa española, dijo un vocero de la empresa holandesa de salvataje SMIT. Poco después se hundió la sección de popa.
"La popa del buque se hundió"", dijo el vocero Lars Walder. "La sección de proa se hundirá dentro de poco"". Agregó que aunque una gran mancha de crudo rodea el navío, al parecer sus bodegas de carga se encuentran mayormente intactas.
El diesel, utilizado como combustible de barcos y plantas eléctricas, es más difícil de limpiar que el crudo. Este último se dispersa en agua salada pero el diesel se transforma en una materia pegajosa y apelotonada, según los especialistas.
Soldados y voluntarios continuaban ayer las tareas de limpieza en las playas entre Cabo Finisterre, al norte de La Coruña. Decenas de caletas y remansos estaban cubiertos por una espesa capa de combustible y unos 150 animales silvestres, en su mayor parte pájaros, fueron llevados a diversos santuarios para su limpieza.
Por su parte, el presidente francés, Jacques Chirac dijo ayer que es necesaria una draconiana política de seguridad marítima para evitar que los buques cisterna como el que se hundió pongan en peligro el litoral europeo. Por otra parte, Francia envió un barco y dos aviones a la zona del derrame para vigilarlo y asegurarse que no se extienda hacia las costas francesas.