Los haitianos se preparaban para nuevos disturbios sociales luego de que candidatos rivales le pidieron a sus partidarios que tomen las calles para inclinar la balanza a su favor en unas elecciones presidenciales fuertemente disputadas.
Las fuerzas de seguridad despejaron varias barricadas, pero aparecieron pilas de neumáticos en llamas en diversas partes de la ciudad para bloquear el tránsito.
La gente corría ayer a las tiendas, que abrieron por primera vez en tres días, para conseguir alimentos, agua y otras provisiones por temor de que los disturbios se volvieran más intensos a medida que transcurriera el día.
El jueves, hombres armados mataron al menos a un hombre e hirieron a varios más en un barrio de carpas levantado tras el terremoto de enero, cerca de las ruinas del Palacio Nacional. Un grupo, del que algunos miembros vestían camisetas del candidato oficialista Jude Celestin, recorrió el área y disparó a quemarropa, según testigos.