El comandante del Ejército iraquí en la provincia de Al Anbar (oeste de Irak), que cuenta con 16,000 hombres y controla la región fronteriza con Siria, se rindió a las fuerzas norteamericanas ayer, constató un periodista de la AFP.
"Estoy dispuesto a ayudar. Les agradezco haber liberado a Irak y haberlo estabilizado", declaró el general iraquí Mohamed Jarawi al coronel norteamericano Curtis Potts, luego de firmar la rendición de sus tropas en el desierto occidental de Irak.
Por otra parte, más de 1,000 soldados norteamericanos, con sus equipos militares y suministros, comenzarán a ser retirados de Turquía ayer, indicó el Ejército turco, mientras la guerra dirigida por Estados Unidos en el vecino Irak parece acercarse a su fin. Los soldados norteamericanos fueron trasladados de la base aérea de Incirlik (sur de Turquía) a Alemania en 10 aviones.
Mientras tanto, el Pentágono busca activamente países que quieran enviar sus tropas a Irak para contribuir con la estabilización del país, reveló ayer el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld.