Un empresario filipino se libró de un intento de secuestro después de fingir que sufría un ataque al corazón ante sus captores, que huyeron sin él.
El inspector Edly Magbanua, jefe de la Policía local, indicó que dos individuos trataron de raptar a Frank Chong, de 54 años, en su ferretería.
Sin embargo, el empresario, de origen chino, simuló una dolencia cardiaca y se desplomó.
"Cuando Chong cayó al piso, uno de los sospechosos se asustó y llegó a disparar su pistola, realmente fue más listo que ellos", relató el inspector.
La Policía no logró dar con los sospechosos, y alertó a otros empresarios del riesgo de ser secuestrados.