Los gobernantes independentistas de Cataluña no contemplan convocar elecciones, como le pide la oposición, antes de que el Ejecutivo español tome la próxima semana el control de las competencias de autogobierno de esa región para restaurar el orden constitucional.
Para frenar el desafío secesionista de las autoridades catalanas, el Ejecutivo español propuso el sábado el cese del presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, y de todo su equipo y la convocatoria de elecciones antes de seis meses, entre otras medidas que autorizará el Senado el viernes 27 al amparo del artículo 155 de la Constitución del país.
En declaraciones a la BBC, el ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, defendió ayer que el Gobierno sigue "estrictamente las cláusulas de la Constitución", frente a unas autoridades catalanas que han estado "ignorando las leyes" al iniciar un proceso unilateral separatista.
Por su parte, el portavoz del Gobierno catalán, Jordi Turull, afirmó que "no está sobre la mesa" en estos momentos que el presidente catalán convoque elecciones autonómicas anticipadas, como le reclaman los opositores conservadores, socialistas y liberales, que apoyan las medidas anunciadas por el jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy.
En respuesta a esas medidas, Puigdemont anunció ayer que pedirá a la cámara legislativa catalana que celebre un pleno para decidir sobre el "intento de liquidar" el autogobierno de Cataluña por parte del Ejecutivo español.
Reacción
La Junta de Portavoces del Parlamento catalán fijará hoy lunes la fecha de ese pleno, en el que podría decidirse una declaración unilateral de independencia promovida por los partidos separatistas catalanes.
Ese pleno podría convocarse para el 27 de octubre, el mismo día en el que el Senado español votará la propuesta de medidas del Consejo de Ministros para frenar el proceso secesionista catalán, según fuentes parlamentarias de Cataluña.