Los investigadores mostraron cómo las células nerviosas pueden crecer en haces de una fibra especial y con propiedades semejantes a la tela de una araña.
Los científicos esperan que la seda fomente el regeneramiento de la célula a través de nervios cortados, incluso en médulas espinales dañadas.
La tela, llamada Spidrex, viene de gusanos de seda que han sido modificados.
El científico Kent Berridge, director de este proyecto, reveló que los animales con los que experimentaron tenían una expresión facial particular cuando consumían alimentos sabrosos y dulces, y otra muy diferente cuando se les suministraba algo con sabor desagradable o amargo.
Cuando manipularon directamente los niveles de dopamina en el organismo de las ratas, encontraron que sus expresiones no se alteraban.
Así, Berridge estableció una diferencia entre deseo y placer, o entre "querer y gustar", observable tanto en términos de la actividad cerebral como por las sustancias neuroquímicas liberadas.
El sistema de emisión de dopamina parece estar así relacionado con el deseo, mientras que el sistema opioideo, que maneja compuestos químicos naturales similares a la morfina, está más vinculado con el placer.
Las investigaciones neurocientíficas se concentran en estos días en el estudio de la zona del cerebro conocida como córtex orbitofrontal: es la porción que muestra un desarrollo evolutivo más reciente en los humanos, y tiene conexiones con el sistema de dopamina y con el opioideo.
Después de miles de años en busca de la fórmula mágica, un equipo de neurólogos afirma que la felicidad es el resultado directo de la actividad cerebral, susceptible de ser observada y medida.
El investigador Morten Krigelbach indicó que la búsqueda de la felicidad ha sido una preocupación para los seres humanos desde los comienzos de la historia.
"Sin embargo, son pocos los que alcanzan este estado deseado, e incluso cuando lo hacen, sólo se dan cuenta más tarde", apunta el científico.
Hasta el momento, el foco de la investigación neuronal de la felicidad se centra en dos aspectos: el placer y el deseo.
En la actualidad se han desarrollado varias técnicas para medir la felicidad y existe un número importante de investigadores efectuando contribuciones. Alguien dijo "la felicidad es el único objetivo sensato para una sociedad educada y para sus miembros". Los economistas y sociólogos de los países industrializados parecen dar principio con esta frase cuando llegan a la pregunta: ¿Qué deberíamos hacer de forma diferente para ser más felices?