La violencia marcó el segundo aniversario de la guerra en Irak, donde una ola de atentados dejó 21 muertos que se sumaron a los 24 rebeldes que murieron a manos del Ejército estadounidense, mientras Bagdad y Amán decidieron llamar a consultas a sus representantes diplomáticos.
El ejército estadounidense anunció que había dado muerte ayer a 24 rebeldes iraquíes que atacaron sus fuerzas en las afueras de Bagdad, según un comunicado.
De otro lado, cuatro iraquíes murieron y 10 resultaron heridos cuando hombres armados abrieron fuego contra el cortejo fúnebre del jefe del servicio anticorrupción de la ciudad de Mosul, quien fue asesinado en la mañana, de acuerdo a fuentes médicas y de la policía.