Con más del 61% de los votos escrutados, el presidente de Irán, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, mantiene una amplia ventaja sobre sus seguidores y ha conseguido un 63% de las papeletas emitidas.
Según los nuevos datos proporcionados por el ministerio de Interior, Ahmadineyad, ha conseguido 14,011,662 votos.
En segundo lugar, marcha el candidato independiente por reformista, Mir Husein Musavi, con 6,575,844, los votos.
Mucho más alejados se encuentran el conservador Mohsen Rezei, del sufragio y el clérigo reformista Mehdi Karrubi.
Los resultados finales deben ser validados por el poderoso Consejo de Guardianes, antes de ser oficiales.
De confirmarse estas cifras, Ahmadineyad habrá logrado una aplastante victoria que evitaría una segunda vuelta.
Alta participación.
La participación masiva y las denuncias de irregularidades de parte de la oposición marcaron las décimas elecciones presidenciales de la era revolucionaria en Irán.
Desde primera hora de la mañana, familias enteras se acercaron a los más de 49,000 colegios electorales repartidos por todo el país en una jornada de reivindicación y fiesta únicamente ensombrecida por algunos actos vandálicos.
Los niveles de participación fue del 75%, cifra récord que obligó a extender durante varias horas el cierre de los colegios.
En el norte, la zona más rica de la ciudad, primó el verde de los seguidores del ex primer ministro Mir Husein Musaví, principal rival del Presidente.
En el sur, donde se concentra la mayoría de los barrios más desfavorecidos, dominaba el tricolor verde, blanco y rojo de la bandera de Irán, adoptado por Ahmadineyad.
Incidentes.
En Queitarieh, una decena de milicianos voluntarios islámicos “Basij” atacaron con botes de humo una de las sedes de Musaví, aunque sin causar heridos.