El presidente de México, Enrique Peña Nieto, reafirmó su compromiso para garantizar la seguridad en el estado de Michoacán, “cueste lo que cueste” y sin importar lo que sea preciso para hacer respetar el Estado de derecho.
Los comentarios de Peña Nieto se conocen días después de que quedara bajo prisión preventiva el secretario de Gobierno de Michoacán, Jesús Reyna, el funcionario más importante después del gobernador, para investigar posibles contactos con el crimen organizado.
“Los michoacanos lo que quieren es seguridad”, afirmó Peña Nieto, sin aludir directamente al caso de Reyna, en un acto oficial para inaugurar unas obras de electrificación en la localidad de Chilchota, en Michoacán (suroeste de México), un estado que el año pasado sufrió una grave ola de violencia.
El Gobierno “se ha comprometido y yo personalmente he hecho el ofrecimiento de darles nuevamente a los michoacanos seguridad y tranquilidad, cueste lo que cueste y no importando lo que tengamos que hacer para hacer valer y respetar el Estado de derecho”, agregó.