Las fuerzas de seguridad extremaron ayer las medidas de precaución en Chechenia con motivo de la toma de posesión del presidente de la República norcaucásica, Ajmad Kadirov, que tendrá lugar hoy, en Grozni, la capital chechena.
El jefe del Estado mayor del ministerio chechén del Interior, Ajmad Dakáyev, declaró que el edificio en el que celebrará la ceremonia ya está rodeado de un "triple cordón de seguridad" en prevención de eventuales ataques de la guerrilla separatista islámica.
Dakáyev indicó que cerca de 4,000 efectivos policiales velarán por la seguridad del acto, aunque destacó que la situación en la capital chechena es tranquila, salvo algunos hechos que no precisó y calificó de "aislados".
Kadirov, nombrado por el Kremlin al frente de la Administración provisional chechena pocos meses después de que en 1999 las tropas rusas entraran por segunda vez en Chechenia tras la derrota que sufrieron en la guerra de 1994-1996, ganó el pasado 5 de octubre unas cuestionadas elecciones presidenciales.
Según los datos oficiales, el dirigente chechén pro ruso obtuvo casi el 80% de los votos en esos comicios, calificados de "farsa" por los separatistas.