Seis civiles y dos soldados del contingente etíope que respalda al Gobierno de transición de Somalia murieron hoy cuando una bomba explotó al paso de un convoy militar en un suburbio de Mogadiscio, confirmaron a Efe un portavoz de un grupo insurgente y testigos presenciales.
"Hicimos detonar una bomba cuando pasaba una caravana de vehículos militares etíopes, matamos algunos soldados y destruimos varios camiones", dijo por teléfono móvil Musa Ali, del grupo Al-Shabab, grupo armado de la antigua Unión de Tribunales Islámicos de Somalia (UTI).
Musa Ali aseveró que los soldados etíopes respondieron abriendo fuego "indiscriminadamente contra civiles inocentes" que pasaban por el lugar.
El atentado del grupo integrista islámico se produjo en el distrito de Wanlaweyn, en el noroeste del capital somalí, y en el tiroteo de las fuerzas militares etíopes resultaron también heridos una decena de civiles, dijeron a Efe testigos presenciales.
"Las tropas etíopes comenzaron a disparar en todas direcciones y vi como caían varias personas", relató uno de los testigos, que se identificó sólo como Osman, quien puntualizó que entre los muertos había un niño y su madre.
Hassan Osman Ali, también residente de Wanlaweyn, responsabilizó, sin embargo, a los insurgentes por la muerte de "gente inocente".
"Colocan bombas en áreas pobladas y luego acusan a los etíopes por la muerte de civiles. Exigimos que dejen de ponernos en peligro", añadió Hassan.
El convoy militar se dirigía a la ciudad de Baidoa, situada a 230 kilómetros al noroeste de Mogadiscio y donde el contingente militar etíope en Somalia tiene su base principal.
Los insurgentes islámicos y el antiguo jefe de la UTI, Sheikh Hassan Dahir Aweys, han rechazado el acuerdo de tregua firmado en junio pasado en el vecino Yibuti por el Gobierno de Transición Somalí y varias facciones de la Alianza para la Nueva Liberación de Somalia (ARS) liderada por el jeque Sharif Sheikh Ahmed.
Sheikh Aweys está incluido en una lista de los terroristas internacionales más buscados por Estados Unidos y cuenta con el mayor respaldo entre los guerrilleros integristas islámicos de Somalia.
El domingo próximo está previsto que se reúnan por primera vez en Yibuti dos comités bilaterales de los firmantes del acuerdo para el cese de las hostilidades.
Mohamed Ali Ibrahim, secretario para los asuntos de Justicia de la ARS, dijo a Efe que los comités de Política y de Seguridad comenzarán los trabajos para llevar a la práctica el pacto, que fue facilitado por la ONU.
"La paz llegará a Somalia y queremos preparar el terreno para que las Naciones Unidas puedan enviar a sus efectivos para conservarla", dijo Ibrahim.
Las conversaciones de paz fueron iniciadas el 2 de junio por miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, en el marco de una visita a varias áreas de conflicto en Africa.
Los miembros del Consejo quisieron involucrar en las negociaciones a la Al-Shabab -vinculada a Al-Qaeda-, pero ésta rechazó la iniciativa.
La ONU había tratado un primer acercamiento entre las facciones en pugna a mediados de mayo pasado, pero la desconfianza mutua entre ellas finalizó esa etapa de las negociaciones.