Procesiones, escenificaciones de la Pasión y otras manifestaciones religiosas, pero también suculentas comidas tradicionales, antes y después del ayuno, caracterizan la Semana Santa en América Latina, una región mayoritariamente católica.
Brasil, la nación con mayor número de católicos del mundo, celebra la Semana Santa con la expectativa de la primera visita del Papa Benedicto XVI al país y a América Latina.
El colorido marca las procesiones de El Salvador, como la de "Los Encuentros", que representa la búsqueda que hace María de su hijo Jesús en medio del Calvario.
En El Salvador la tradición también se vive de manera teatral.
En Texistepeque, en la Semana de Pasión unos hombres disfrazados con túnicas y máscaras rojas y armados de látigos azotan a los desafortunados curiosos que no tienen habilidad para esquivar sus golpes.
Sin embargo, algunos reciben los latigazos voluntariamente en busca del perdón de sus pecados.
En Honduras la gastronomía ofrece sopa de pescado seco y otros platos especiales.
En Guatemala personas vestidas con túnicas romanas y trajes hebreos cargan larguísimas andas con la imagen del crucificado.
Los mexicanos, participan de la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa.