El Senado de Pakistán aprobó ayer una ley que permite al presidente del país, general Pervez Musharraf, mantener el mando de las Fuerzas Armadas y seguir en la Jefatura del Estado, pese a su promesa de dejar el uniforme antes de finalizar este año.
Tras la ratificación de la ley por el Senado, el ministro de Justicia paquistaní, Wasi Zafar, afirmó que "la continuación de las reformas económicas, la lucha contra el terrorismo y la dignidad de Pakistán en la comunidad internacional exigen la permanencia de Musharraf en los dos puestos".