El Senado estadounidense interrumpió hoy brevemente su receso legislativo de agosto para dar el visto bueno definitivo a una ley que otorga 600 millones de dólares para reforzar la vigilancia en la frontera con México con más agentes y aviones no tripulados.
La ley, que pasará de inmediato al Despacho Oval para ser firmada mañana, viernes, por el presidente Barack Obama, financiará la contratación de 1.000 agentes adicionales de la Patrulla Fronteriza.
Además, empleará a 250 nuevos funcionarios de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y a otros 250 del Servicio de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP).
El presidente Obama dijo hoy en un comunicado que la medida responde a su llamamiento para "mejorar las capacidades de las fuerzas del orden" y "refuerza el compromiso con México para acabar con las organizaciones criminales que operan en ambos lados de la frontera".
El senador demócrata Charles Schumer, promotor de la medida, dijo tras la votación que la ley permitirá a Obama y a la Secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, "poner los pies sobre la tierra y tener los recursos necesarios para combatir el crimen y la violencia" en la frontera.
Schumer y el también demócrata Benjamin Cardin fueron los únicos senadores presentes en la breve sesión de hoy en la Cámara Alta, en la que actuaron por delegación para aprobar la ley.
El regreso de los cien senadores no fue necesario debido a que el pleno de la Cámara ya había aprobado la medida la semana pasada, pero un error de procedimiento obligó a devolver la medida a la Cámara de Representantes, que la ratificó este martes.
Los senadores republicanos por Arizona John McCain y Jon Kyl dijeron en un comunicado que la ley es "un comienzo", aunque consideraron insuficiente el incremento de efectivos en la frontera y reivindicaron la creación de un programa federal que imponga penas de prisión a los inmigrantes ilegales.
La ley SB1070 de Arizona, que convierte en delito la inmigración ilegal y cuya entrada en vigor, al menos en sus capítulos más polémicos, fue frenada por una jueza federal, se ha convertido en una bandera para quienes piden una legislación fronteriza más férrea, dificultando el avance del proyecto de reforma migratoria de Barack Obama.
Sin embargo, para el senador Schumer, la medida aprobada hoy está lejos de ser un obstáculo para lograr la reforma.
"Los republicanos y demócratas moderados han dicho que ni siquiera considerarían una reforma migratoria hasta que hiciéramos algo respecto a la frontera", dijo hoy Schumer, que considera que la ley "relanzará los debates bipartidistas que se necesitan".
Los nuevos efectivos de la Patrulla Fronteriza se sumarán a los 1.200 soldados de la Guardia Nacional que el pasado 1 de agosto desplegó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y que se quedarán en los estados de la frontera durante un año.
Los fondos para la ley aprobada hoy se sufragarán a través de nuevas tarifas a las empresas que reclutan extranjeros cualificados, entre ellos los beneficiarios del visado H-1B para profesionales.
La asignación de 600 millones de dólares de la ley incluye 176 millones para los nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza, 89 para aumentar los efectivos del ICE y la CBP, y 32 para la adquisición y operación de aviones no tripulados que vigilarán la frontera.
Además, un tercio de los fondos, 196 millones de dólares, se repartirán entre el Departamento de Justicia, que incrementará su personal de alguaciles federales, a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la Dirección de Control de Drogas y la Administración de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego.
La aprobación de los fondos para la ley en la Cámara de Representantes encontró la oposición abierta de grupos pro-inmigrantes como Promise Arizona, que la calificó de "falsa solución" basada en "distorsiones" y "mentiras" sobre la inseguridad fronteriza.
El Senado, que retoma ahora su receso legislativo hasta el 13 de septiembre, también aprobó hoy una resolución en honor al ex senador republicano Ted Stevens, fallecido el lunes durante un accidente aéreo en el suroeste de Alaska.
Esta es la segunda vez en la historia que el Senado interrumpe su pausa legislativa de agosto desde que ese receso se creó en 1970, según dijo hoy el historiador especializado en el Senado Donald Ritchie.
La primera vez fue en 2005, cuando el huracán Katrina devastó Nueva Orleans.