Con 64 votos a favor y 35 en contra, el Senado aprobó una moción que sirvió de pistoletazo al reinicio del debate, en el que se examinarán unas 24 enmiendas demócratas y republicanas.
La medida requería el "sí" de al menos 60 senadores, de un total de 100 escaños en la Cámara Alta, pero afrontará otras votaciones clave esta semana.
El arranque del debate, suspendido el pasado 7 de junio, no garantiza que la reforma sea aprobada en el Senado, ya que primero tienen que debatirse enmiendas republicanas que restringen el programa de legalización y enmiendas demócratas para flexibilizarlo.
Varias de estas enmiendas tienen el potencial de hacer descarrilar el plan de reforma, según observadores.
La legislación también afronta una votación clave para limitar el debate a 30 horas, que también exigirá 60 votos, para proceder a la votación definitiva.
Para ser aprobada, la reforma necesitará una mayoría simple.
Aunque pase todas estas pruebas, la reforma afronta un tortuoso camino en la Cámara de Representantes, donde sus detractores ya afilan sus navajas.
Media docena de píldora "de un alto contenido letal" se entregaron a Juan Orta, un funcionario cubano que había recibido pagos de la mafia del juego y que tenía vínculos con Castro.
Orta, tras varias semanas de supuestos intentos, "se echó atrás y pidió que se le relevara. Propuso a otro candidato, que hizo varios intentos sin éxito".
Finalmente, el proyecto se suspendió debido al fracaso del episodio de la Bahía de Cochinos, en abril de 1961.
Otras actividades que revelan los documentos es el confinamiento en una celda especialmente construida, sin otro objeto que una cama, de un defector de la KGB, Yuri Ivanovich Nosenko, entre agosto de 1965 y octubre de 1967.
Asimismo, se enumera el seguimiento de supuestos disidentes y el espionaje a dos periodistas en Washington de los que se sospechaba que podrían estar difundiendo información clasificada recibida de "una serie de fuentes del Gobierno y del Congreso", entre marzo y junio de 1963.
Según los expertos en este tipo de documentación, las llamadas "joyas de la familia" ofrecen una vistazo a "unos tiempos muy distintos y una agencia muy distinta", al reconocer que cuando el Gobierno oculta información las conjeturas suelen "llenar el vacío (de información)".
En los próximos días se darán a conocer otros hechos que involucran a esta agencia de inteligencia.