El Senado aprobó un proyecto de declaración que insta al presidente paraguayo, Horacio Cartes, a sustituir a los responsables de la "situación de inseguridad interna en la que se encuentra el país", tras al atentado que el sábado costó la vida a ocho militares de la fuerza contra la guerrilla.
El proyecto, aprobado en una sesión extraordinaria, pidió también al presidente reformular la política de seguridad nacional debido a "la falta de resultados efectivos" de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) en su combate a la guerrilla Ejército Paraguayo del Pueblo (EPP).
El texto del Senado, que comenzó la sesión con un minuto de silencio por las víctimas, fue aprobado después de que algunos legisladores opositores retiraran otro proyecto en el que se instaba a Cartes a remover al ministro del Interior, Francisco de Vargas, y al comandante de la FTC, José Alvarenga, entre otros altos responsables de la seguridad del país.
Durante la sesión se escucharon críticas a la labor de la FTC en los departamentos de Concepción, Amambay y San Pedro, donde está movilizada para combatir al EPP, que en la actualidad tiene secuestradas a tres personas, un policía y dos colonos menonitas.
El senador Luis Alberto Wagner, del Partido Liberal, el mayor de la oposición, dijo en su intervención que la FTC adolece de una buena conducción estratégica y operacional en la lucha contra la guerrilla pese a contar con los equipos adecuados.
El senador independiente Carlos Amarilla, por su parte, dijo que Cartes debería como mínimo cesar al ministro del Interior.
"Nada aporta, nada contribuye a que tengamos éxito potencial como Estado paraguayo en lucha contra el EPP", dijo Amarilla, citado por un comunicado del Congreso.
El presidente del Senado, Roberto Acevedo, convocó la sesión para tratar "el terrible asesinato de ocho efectivos (agentes) de las Fuerzas Armadas de la nación".
Los ocho militares fallecidos integraban una patrulla de la FTC que realizaba tareas de control en un camino vecinal en el departamento de Concepción, donde había colocado un artefacto explosivo que fue detonado al paso del vehículo, un camión para el transporte de tropas y pertrechos.
Tras la explosión, los militares fueron tiroteados por un grupo de personas todavía sin identificar, según el comunicado de la FTC.
El Gobierno paraguayo responsabiliza al EPP de más de medio centenar de asesinatos y varios secuestros desde su aparición en 2008.