El Consejo de la Federación, Cámara Alta de Rusia, terminó ayer su período de sesiones con dos polémicas leyes y manifestaciones de protesta por el recorte de los beneficios que desde tiempos soviéticos gozaban los jubilados.
La ley más polémica, que elimina una serie de beneficios sociales y los sustituye por subsidios en metálico, fue aprobada sin problemas, pese a que en frente de la sede del Senado ruso protestaban centenares de manifestantes.
La Policía detuvo a varios de los participantes en las protestas, casi todos militantes de la Vanguardia de las Juventudes Comunistas y participantes de una huelga de hambre mantenida desde hace casi dos semanas.
La ley elimina una serie de privilegios de los jubilados, como el transporte público y gratuito o los descuentos en el pago de los servicios comunales o la compra de medicamentos. La medida afecta a madres solteras, familias numerosas, veteranos de guerra y minusválidos.
Mucha más polémica, suscitó el proyecto de ley sobre restricciones de la publicidad de cerveza. Según el senador Oganés Oganésov, quien presentó el proyecto, la publicidad de los productores de cerveza "es una de las causas del crecimiento del alcoholismo entre los jóvenes".
El proyecto proscribe, en particular, la publicidad de la cerveza en televisión de 7 a 22 horas, el empleo en ella de imágenes de "personas, animales" incluido el uso de dibujos animados.