Con un llamamiento a la paz mundial, el Congreso brasileño inició ayer la nueva legislatura, después de que prestaron juramento los 513 diputados y 54 de los 81 senadores elegidos el pasado octubre en las urnas.
El Senado eligió también al ex presidente y senador José Sarney, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro-derecha) como máxima autoridad de la Casa, mientras que la Cámara tiene previsto proclamar a Joao Paulo Cunha, candidato único, del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), el domingo por la tarde. Un acuerdo no escrito del Congreso prevé que los grupos parlamentarios mayores de la Cámara y el Senado después de las elecciones, asuman las presidencias.