El senador John Kerry lanzó ayer oficialmente su campaña por la investidura demócrata para la elección presidencial estadounidense de 2004 y busca presentar un perfil más dinámico, luego de ser eclipsado por Howard Dean, ex gobernador de Vermont.
En el puerto de Mount Pleasant, Carolina del Sur, con el portaaviones "USS Yorktown" como telón de fondo, el senador Kerry -un héroe de la guerra de Vietnam- trató de presentarse como la alternativa más creíble, entre los nueve aspirantes demócratas, frente al actual presidente Bush, quien buscará la reelección.
"En esta época de desafíos, necesitamos un liderazgo capaz de hacer de Estados Unidos un país más seguro pero también capaz de retomar el trabajo", declaró Kerry, quien se esforzó en dar un nuevo impulso a su vacilante campaña.
Kerry también criticó la política del gobierno de Bush en relación a Irak y llamó a la Casa Blanca a compartir el riesgo de administrar el Irak de la posguerra con las Naciones Unidas. "Para el gobierno de Bush, rechazar la participación de aliados en la ONU es una error de cálculos de proporciones colosales", dijo. "Debemos terminar con la sensación de que hay una ocupación estadounidense lo antes posible y que los soldados estadounidenses dejen de ser un blanco", agregó.
"No se trata de una campaña electoral común", dijo Kerry, senador por el Estado de Massachusetts (noreste), y agregó que la nación sufrió "la pérdida de riqueza y de ahorro más grande" de su historia, en referencia a la caída de los mercados bursátiles en 2001 y 2002. Kerry, de 59 años, también calificó la política internacional estadounidense de "arrogante" y estimó que actualmente "Estados Unidos es menos influyente y menos respetado en el mundo".