El senador estadounidense Lindsey Graham anunció que él y su colega John McCain viajarán “muy pronto” a Egipto para presionar por el retorno de la democracia, tras el derrocamiento del presidente Mohamed Mursi el pasado 3 de julio.
“Los militares egipcios deben moverse más agresivamente hacia devolver el control a la población civil, no pueden seguir gobernando el país”, indicó el republicano Graham en declaraciones al programa “State of the Union” de la cadena CNN.
Según Graham, el viaje a Egipto responde a una petición que les hizo el presidente de EE.UU., Barack Obama, y su secretario de Estado, John Kerry, para que urjan a los militares a celebrar nuevas elecciones.
El senador instó, además, a los Hermanos Musulmanes, grupo al que perteneció Mursi antes de acceder a la Presidencia, a “salir de las calles” y a “pelear” de nuevo “en la arena política”.
Egipto está sumido en una grave crisis política que mantiene enfrentadas a las nuevas autoridades y a los islamistas partidarios de Mursi.
“Si esto continúa, Egipto va a ser un Estado fallido”, advirtió Graham.
En su segunda visita al país desde el derrocamiento de Mursi, el subsecretario de Estado de EE.UU., William Burns, preveía reunirse este domingo con el primer ministro egipcio, Hazem el Beblaui, en el marco de los esfuerzos internacionales destinados a resolver la crisis.
Burns decidió extender su visita a Egipto para reunirse con Beblaui y el jefe del Ejército, Abdel Fatah al Sisi.