Un yemení y un saudí fueron sentenciados a muerte y otros cuatro hombres a penas de entre cinco y 10 años de cárcel por el atentado del 2000 contra el buque de guerra estadounidense Cole, atribuido a la red terrorista Al Qaeda.
Jamal al Badawi y Abd al Rahim al Nashiri, fueron condenados a muerte por tramar, preparar y participar en el ataque en el que murieron 17 marineros estadounidenses cuando el destructor se abastecía de combustible en el puerto yemení de Aden.
"Este veredicto es estadounidense y es injusto"", gritó Jamal al Badawi tras los barrotes de la jaula de los acusados después que el juez Najib al Qaderi lo sentenciara a muerte. "No hay derechos humanos en el mundo, salvo para los estadounidenses. Todos los musulmanes del mundo están siendo utilizados para servir los intereses estadounidenses"", agregó.
Abd al Rahim al Nashiri, de origen saudí, al parecer el cerebro del ataque del 12 de octubre del 2000, tiene una presunta colaboración en los atentados de 1998 contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania.