El autor de la matanza perpetrada en una escuela de Río de Janeiro en la que doce menores perdieron la vida fue enterrado ayer por orden judicial, cuando se cumplieron quince días del ataque, informaron fuentes oficiales.
El cadáver de Wellington Menezes de Oliveira, de 23 años, fue inhumado en el cementerio de San Francisco Javier, en la zona portuaria de Río, a las 09:00 hora local, según fuentes del Instituto Médico Legal, citadas por el portal G1.
El plazo para que alguno de sus familiares reconociera el cuerpo venció el jueves, dos semanas después del tiroteo.
El pasado día 7 de abril, Menezes de Oliveira irrumpió en la escuela pública Tasso da Silveira, situada en un barrio humilde del oeste de Río de Janeiro, abrió fuego contra varios estudiantes y mató a doce niños e hirió a otros 12 infantes.
Se reveló que el individuo tenía un desequilibrio mental, lo que lo motivó a entrar al centro educativo con dos armas de fuego y matar a los pequeños.
Tras la matanza, el joven, ex alumno de esa misma escuela, se disparó un tiro en la cabeza.
Antes del ataque, el homicida había dejado una carta en su domicilio en la que daba instrucciones para su entierro: pedía que su cuerpo fuera “lavado”, envuelto en una sábana blanca y no tocado por “impuros”.
Solicitó ser enterrado en el cementerio de Murundu, situado en Realengo, donde tuvo lugar la matanza, junto a su madre, quien falleció hace dos años.