Campesinos “sin tierra” de Paraguay sepultaron a siete de los 11 labradores que fallecieron en un choque a tiros con policías durante el desalojo de una hacienda en el noreste del país, donde otros seis agentes perdieron la vida.
Los cuerpos fueron enterrados en dos cementerios de la localidad de Curuguaty, en medio de lamentos y reclamos de justicia de parte de los dirigentes y familiares de los muertos.
“Es un hecho gravísimo por el que el Gobierno debe dar la cara”, aseveró a los medios el dirigente de la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (Mcnoc), Luis Aguayo, en declaraciones reproducidas por la agencia pública IP Paraguay.
Aguayo exigió, además, la tramitación de indemnizaciones para las familias de los fallecidos y anunció que analizarán las acciones que emprenderán para exigir justicia.
“Los familiares quedaron desamparados de sus padres, hermanos, hijos. Acá hubo acribillamiento, persecución, porque no pueden ir siquiera a preguntar por sus familiares”.