Bolivia sepultó ayer con homenajes militares y la congoja de sus seguidores al ex presidente Hugo Banzer, uno de los principales protagonistas de su reciente historia política.
El presidente de Chile, Ricardo Lagos, fue el único dignatario extranjero que asistió al funeral, mientras otros líderes latinoamericanos, incluyendo sus colegas de Venezuela, Hugo Chávez, y Ecuador, Gustavo Noboa, no lograron llegar a tiempo, dijeron fuentes del partido del ex gobernante.
El sepelio del general Banzer, quien tenía 75 años y falleció el domingo víctima de un cáncer pulmonar luego expandido al hígado y cerebro, se cumplió en la oriental ciudad de Santa Cruz, donde residía.
Su correligionario y heredero político, además de sucesor en la presidencia del país, Jorge Quiroga, encabezó los actos religiosos y de homenaje póstumo en que también participaron el gabinete, diplomáticos y los ex mandatarios Gonzalo Sánchez de Lozada y Jaime Paz Zamora.
Banzer, un general de ejército, gobernó Bolivia primero como dictador (1971-1978) y luego como mandatario constitucional designado por el parlamento (1997-2001).
Se convirtió en el único ex dictador latinoamericano de la turbulenta década de 1970 que se convirtió en presidente democrático. Un cortejo fúnebre lo acompañó al mausoleo familiar del Cementerio General, donde fue sepultado junto a las tumbas de dos de sus hijos varones, Boris y Martín, fallecidos trágicamente cuando eran adolescentes.