Una larga sequía ha obligado a racionar el consumo de agua en vastas zonas de ocho provincias de Argentina, entre ellas la de Córdoba (centro), que padece la situación más grave y cuyas autoridades ampliaron ayer el programa de cortes en el suministro de agua vigente en varios distritos.
Por su parte, el sector agropecuario de Buenos Aires, la provincia más rica del país, acumula fuertes pérdidas económicas
En Córdoba, las autoridades ampliaron el programa de cortes en el suministro de agua vigente en ocho distritos, la mayoría de ellos turísticos donde no llueve desde hace meses y han sufrido incendios forestales.
El Gobierno cordobés reforzó, además, las sanciones por "derrochar" agua, que se castigan con multas de 2.890 dólares.
También se aplican multas por el "uso irresponsable" del agua en las norteñas provincias de Tucumán y Jujuy, donde ayer comenzó una campaña de concienciación de la población para que consuma "lo estrictamente necesario".
En similar situación están las provincias de Santiago del Estero y Catamarca (norte), de La Rioja (oeste) y San Luis (centro), distrito que ha declarado una "emergencia hídrica".