La declaración unilateral de la independencia de Kosovo desencadenó manifestaciones en varias ciudades serbias que terminaron con un muerto y decenas de heridos.
Las embajadas de los países que han reconocido la independencia de Kosovo fueron objeto ayer de ataques en Belgrado, que se saldaron con un incendio en la legación de EEUU y más de 80 heridos, mientras otras 300,000 personas se manifestaban de forma pacífica en una protesta organizada por el Gobierno serbio.
La mayor violencia se produjo contra la embajada de Estados Unidos, donde, tras lanzar piedras y bengalas e intentar en vano romper la puerta de entrada para irrumpir en el edificio.
Estados Unidos pidió mismo al Consejo de Seguridad de la ONU una declaración unánime de condena a los actos de violencia en Belgrado, según anunció en Nueva York el embajador de ese país ante las Naciones Unidas, Zalmay Khalilzad.
Además de la legación estadounidense, fueron blanco de ataques las misiones diplomáticas de Turquía, donde fue arriada la bandera turca y sustituida por una de Serbia, y la de Croacia fue descolgada de su mástil y luego quemada.
Por otro lado, en Mitrovica una ciudad kosovar explotó una bomba que sólo provocó daños materiales, informó la policía kosovar.