El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, aseguró ayer en una reunión con empresarios, en el último día de su visita a Finlandia, que su país es seguro para invertir y que las perspectivas de crecimiento son buenas.
"Pakistán es un país estable que apuesta por la paz, la colaboración internacional y la seguridad", señaló Musharraf.
El presidente pronosticó un crecimiento económico paquistaní de un 7% anual en los próximos años.
Musharraf además se reunió con el primer ministro Matti Vahanen y visitó la sede central de la fabricante de telefonía móvil Nokia, en la jornada final de su visita a Suecia y Finlandia.
A su llegada el martes, a este país, el presidente paquistaní destacó en la que ha sido su única rueda de prensa "el decidido compromiso" de su gobierno en la lucha contra el terrorismo internacional.
"Estoy convencido de que seremos capaces de eliminar a Al Qaeda de nuestro país. Y lo haremos en nuestro propio interés. Nadie podrá decir que no hacemos lo suficiente o que actuamos al servicio de otros países", declaró.
Musharraf hizo hincapié también en que Pakistán es "el único país que ha detenido a más de 600 miembros de Al Qaeda" y que "todos sus líderes principales están en las cárceles paquistaníes".