Como cada primavera, las "serpientes doctoras" de Kirkpinar, un pueblecito turco de la provincia norteña de Bayburt, vuelven a su trabajo, es decir, a aliviar las enfermedades de pacientes llegados de todos los rincones de Turquía y de otros países europeos.
"La gente viene al pueblo y pide ser tratada por las serpientes. Y luego vuelve una y otra vez. Algunos aseguran que han visitado todos los hospitales pero ningún doctor ha podido darles el alivio que han encontrado en las serpientes", declaró Haci Canda, el director de la escuela de Kirkpinar, a la agencia estatal Anadolu.
Las serpientes acuáticas de Kirkpinar aparecen cada año en torno al mes de mayo en los manantiales de las montañas de la zona, un espacio protegido por ley para mantener el bienestar de tan preciados reptiles, señaló el director de la escuela.