El jefe de una delegación norcoreana, que participa en una reunión de economía con Corea del Sur, dijo ayer que Seúl había cometido un "acto de perfidia" al ponerse de acuerdo con Washington para frenar el programa de armas nucleares del Estado comunista.
La primera reacción pública de Corea del Norte a la conferencia del 14 de mayo entre los presidentes Roh Moo-hyun y George W. Bush fue entregada por Pak Chang-ryon, vicepresidente de la Comisión de Planificación Estatal de Corea del Norte a economistas sudcoreanos que se hallan de visita en Pyongyang.
Mientras, la ministra de Relaciones Exteriores de Suiza cruzaba ayer la fortificada frontera entre Corea del Norte y Corea del Sur para ofrecer su ayuda neutral en la crisis nuclear que afecta a esa región.
Micheline Calmy-Rey, que conversó en Pyongyang con el ministro de Relaciones Exteriores de Norcorea, Paek Nam-sun, y el jefe del Parlamento, Kim Yong-nam, dijo que tenía esperanzas de que su cruce simbólico de la zona desmilitarizada ayudaría a aliviar las tensiones.