La ciudad china de Shanghái, la capital económica de China y una de las metrópolis más pobladas del planeta, necesitará que su población aumente, desde sus más de 24 millones de habitantes de hoy hasta 35 millones en el año 2050, para poder mantener para entonces a su creciente población anciana.
Eso exigiría un aumento de población, en unos 35 años, de en torno a un 45%, aunque ese incremento sería necesario para sostener una pirámide demográfica local que, ya en 2015, contará con cerca de un tercio de su población permanente en la tercera edad, según recoge el diario de Hong Kong South China Morning Post.
Para que esa expansión sea posible y sostenible será necesario, igualmente, que las autoridades locales inviertan más recursos en educación, de manera que la población local pueda garantizarse una formación que le permita ser competitiva ante las de otras grandes metrópolis del planeta.
Así lo explicó en un foro sobre demografía que acaba de celebrarse en la ciudad oriental el sociólogo Zhou Haiwang, subdirector de estudios de población y desarrollo de la Academia de Ciencias Sociales de Shanghái.
Según sus datos, cerca de la mitad de la población de Shanghái, unos 12.3 millones de personas, tiene residencia permanente en la ciudad (el resto son emigrantes de otras provincias y países, incluidos más de 200,000 extranjeros), y de esos 12.3 millones, el 27% tiene al menos 60 años, y el 5%, 80 años.