El primer ministro israelí, Ariel Sharon confirmó su reputación de hombre luchador y determinado, pero también su nada despreciable talante político, lo cual le dio una ventaja en los sondeos frente a su principal rival Benjamin Netanyahu, en las elecciones primarias de hoy de las que surgirá el jefe del partido Likud (derecha).
Sharon, de 75 años, en su radical campaña prefirió la discreción y el simple pero contundente lema: "El pueblo quiere a Sharon". Nacido el 27 de septiembre de 1928 en Palestina, de padres de Bielorrusia, Sharon es uno de los últimos representantes de la generación de fundadores del Estado hebreo.
Criticado o elogiado, Sharon dibujó el mapa de colonización de Cisjordania. Sus compatriotas le reprochan haber llevado a Israel a la desastrosa invasión del Líbano, en 1982, cuando era ministro de Defensa. Es acusado de las masacres en Sabra y Chatila, cerca de Beirut.